APLICACIONES

ANIMACIÓN

 

 


En esta sección se incluyen diferentes objetos creados para generar imagen en movimiento.

El taumátropo es un juego muy antiguo basado en un disco de cartón que se hace girar sobre su eje mediante cuerdas atadas a sus extremos. En cada cara hay un dibujo distinto y, al girar el disco, las dos imágenes parecen fundirse. Ya sólo es cuestión de buscar imágenes que combinen de forma adecuada como el caso del pájaro y la jaula.

 

El Fenakistocopio de Plateau (a la izquierda) es un disco giratorio que produce, al mirar por una rendija las sucesivas imágenes, la sensación de que estas forman una secuencia en movimiento. Es el antecesor del zootropo. A la derecha, un fenakistocopio de pie.

 

El zootropo nos permite ver a través de una rendija (en realidad una sucesión de rendijas que van pasando ante nuestros ojos) una sucesión de imágenes que forman en apariencia  una película.

 

 A la izquierda, Praxinoscopio de Reynaud: en el círculo exterior se sitúan las distintas "etapas" de una secuencia en movimiento y al girar dicho círculo alrededor del eje, se refleja en cada cara de espejo del prisma central lo que parece una secuencia animada. A la derecha, foto de un praxinoscopio.

 

Dos juegos que utilizan un sencillo giro. A la izquierda, el giro de la tabla alrededor de su eje mediante la manivela produce la rápida superposición del anverso y del reverso produciendo la sensación de imagen continua. El artilugio de la derecha se mueve con un simple giro con la mano y produce la sucesión de las imágenes de los cuatro cuadrantes que forman las tablas.

 

Un juguete más moderno: el cine NIC. Este pequeño proyector fue patentado en 1931 por los hermanos Nicolau Griñó y se calcula que entre esa fecha y 1974 se produjeron casi diez millones de reproductores. El cine NIC se basaba en dos bandas horizontales (con pequeñas variaciones una respecto de la otra) de manera que, al girar la manivela, la película se movía en vertical alternando las dos bandas y dando sensación de imagen animada.

 

 

A la izquierda un reproductor NIC y un trozo de película. 

 


La revista de poesía Litoral tiene un extraordinario número dedicado a la Poesía del Cine en el que enumera distintos encuentros entre estos dos artes. En sus primeros capítulos habla de todos los intentos de animación previos al cine mostrando ejemplos de los aparatos que se inventaron para conseguirlo.

El Museu del Cinema de Girona expone la completísima colección Tomás Mallol  relacionada con el precine, es decir todos los espectáculos y aparatos que, desde la antigüedad, intentaron crear algún tipo de animación.

 

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